Hay un momento un poco confuso, entre los tres y seis meses de un bebé, donde los ojos giran hacia... los purées.
Lo escuchamos todo:
– « ¿Cuándo empiezas? »
– « Tienes que introducir las verduras antes de la fruta. »
– « No le vayas a dar trozos antes de los nueve meses! »
– « ¿Y el gluten? ¿huevos? ¿Yogurt? »
La alimentación del bebé se convierte en un tema importante. Muy importante. A veces demasiado.
Buscamos respuestas, listas, protocolos.
Y uno olvida, en tanto alboroto, una cosa esencial: nuestro bebé no es una tabla de información nutricional,"es una persona en pleno descubrimiento.
1. Cómo podria ser la alimentación complementaria (y que a veces olvidamos)
Un momento de curiosidad compartida.
No es una etapa que debe ser validada cada día en un calendario. Es un encuentro sensorial.
El bebé descubre texturas, gustos, olores, gestos. Prueba el mundo, literalmente.
Una extensión del lazo.
Ya sea que le demos teta, biberón o un poco de ambos, la alimentación complementaria no reemplaza nada. Ella añade.
Viene a agregarse a una historia ya rica de abrazos, leche y miradas. No debe romper este hilo, sino prolongarlo.
Un tiempo de aprendizaje progresivo.
Comer es un aprendizaje. No sólo para el cuerpo, sino también para la mente.
Agarrar un alimento, llevarlo a la boca, masticar, manejar las piezas, tragar... todo lleva tiempo. Y cada bebé tiene su propio ritmo.
No hay retraso. Sólo hay trayectorias singulares.
2. Lo que a menudo limita a los padres
El miedo de hacer las cosas mal.
¿Y si se lo propongo demasiado pronto?
¿Y si se ahoga?
¿Y si no le gusta nada?
Este miedo es legítimo. Porque queremos hacerlo bien. Porque a menudo nos han dicho que un bebé « que come bien », es un bebé « saludable ». Y cuando come poco, nos preocupamos. comenzamos a dudar.
La presión del « Niño perfecto ».
Verduras orgánicas al vapor, descubrir los sabores a los 5 meses, cero sal, cero azúcar, no demasiado carne, pero no demasiadas deficiencias tampoco...
¿Y si volvemos a algo más humano? ¿Más vivo?
El bebé no necesita un chef 5 estrellas. Necesita padres disponibles, atentos, relajados (lo más posible).
3. ¿Y si miramos diferente?
Y si la alimentación complementaria fuese...
- ¿Un juego?
– ¿Un experimento?
– ¿Una historia de apego y confianza?
Podemos hablar de BLW, puré, alérgenos, texturas, pero en el fondo, lo que cuenta es :
¿Eso tiene sentido para ti?
¿Respeta tu ritmo, tus deseos, tu bebé?
¿Eso te hace sonreír?
Porque si comer se convierte en un placer para ambos, entonces estás en el camino correcto.
Si alguna vez te preguntaste cómo hacerlo simple sin hacer « cualquier cosa », cómo combinar el placer y la seguridad, y cómo construir una relación relajante con los alimentos de los primeros meses, hay recursos valiosos, posibles intercambios, caminos para inventar.
Quizás lo que estás buscando no es una receta sino un poco de apoyo, información benevolente y libertad encontrada.






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